El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), destacaron los logros obtenidos con la implementación del proyecto para la mejora de la rentabilidad de productores de hortalizas de la región oriental de la República de El Salvador, conocido como Horti-Oriente, el cual finalizará en mayo de este año.

La presentación de los logros se da en ocasión de la firma de compromisos que suscribieron tanto el titular del MAG, Orestes Ortez, y el líder de la misión de evaluación final del proyecto, Hajime Takasago, para dar seguimiento al trabajo con 43 grupos de productores beneficiados del proyecto.

Horti-Oriente inició en 2014 y está en su etapa final, que concluirá el próximo mes de mayo. Dicho proyecto fue ejecutado en los departamentos de Usulután (7 municipios); San Miguel (4 municipios); Morazán (11 municipios) y La Unión (3 municipios), y contó con una inversión de 3,429,490.64 de dólares.

“Este proyecto que estamos concluyendo contribuye a nuestros anhelos de desarrollo rural porque cambia la vida de nuestros productores. Los 43 grupos de agricultores que han finalizado en el proyecto ya no son los mismos de hace cuatro años, ahora tienen elementos cognitivos nuevos que los hacen comprender mejor la importancia de dedicarse a la actividad agrícola, no solo con fines de subsistencia sino también con fines de mejorar sus ingresos y por tanto su calidad de vida”, afirmó el ministro Ortez.

El funcionario destacó que Horti-Oriente se circunscribe en la Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria del gobierno del Presidente Salvador Sánchez Cerén, y en el Plan Estratégico Institucional del ministerio. También coincide con los Objetivos del Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, así como con la agenda 2020-2025 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).

Entre algunas acciones desarrolladas por el proyecto se encuentran:

  • Fortalecimiento / seguimiento al cumplimiento de buenas prácticas agrícolas.
  • Aplicación de técnicas de injerto para el cultivo de tomate
  • Capacitación para la construcción de casas mallas artesanales
  • Establecimiento de parcelas demostrativas / experimentales
  • Asesoría e implementación de sondeo de mercado simple para conocer la demanda local de productos.
  • Ejecución de 2 encuentros de agronegocios para el intercambio de información de demanda de productos, oportunidades de crédito y adquisición de insumos.
  • Fortalecimiento de capacidades para la formulación de planes de acción y llenado e interpretación de registros de producción y comercialización.

A través del proyecto se impulsó a los beneficiarios para que ingresaran a mercados formales e informales con base en la demanda exigida. De igual forma, se les incentivó a profundizar las relaciones comerciales entre ellos, con suministradores de insumos y entidades financieras.

“Para JICA el tema agrícola es muy importante, especialmente en la zona oriental porque puede significar un despertar de la economía local y un impulso a los grupos de productores de la zona, para que salgan del estado de subsistencia”, manifestó el Representante Senior de dicha instancia de cooperación en El Salvador, Kazutoshi Yamaguchi.

Consideró, además, que con la implementación de Horti-Oriente se deja capacidad técnica instalada en el recurso humano del MAG y el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal. Estas instituciones seguirán transfiriendo los conocimientos adquiridos y la metodología SHEP, que contribuirá al empoderamiento de productores de hortalizas a pequeña escala.

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