Amigas y amigos

Muy buenos días, creo que este es un día histórico, pero además de histórico es de compromiso ante un sector tan importantísimo para la economía del país.

Esperamos que la buena voluntad aquí expresada, la presencia de todos nosotros sea la fuerza que garantice que este compromiso lo vamos a llevar adelante.

Hoy asistimos a uno de los momentos decisivos de nuestra historia para el desarrollo y progreso de la nación: la firma del Acuerdo del Café, la culminación de un proceso que iniciamos con la firma del pacto por el café en Ataco, el 6 de febrero de 2014.

En esa etapa nos comprometimos con todos los sectores del país a dar respuesta a las demandas y buscar mecanismos necesarios para el desarrollo social, económico y ambiental de El Salvador.

El Pacto por el Café que firmamos hace 3 años fue un acto ejemplar de unidad de las fuerzas políticas, productores y cooperativistas, con la firme voluntad de garantizar el rescate y dinamismo del sector caficultor.

Para su cumplimiento, en los primeros años de nuestra gestión sentamos las bases para la reactivación del café.

Con el Ministerio de Agricultura y Ganadería se desarrolla un intenso trabajo para estabilizar la producción de café y favorecer su crecimiento sostenible.

Adicionalmente creamos la División CENTA-CAFÉ, con 23 centros de atención en diferentes puntos del país.

Con especial énfasis hemos mantenido un fuerte combate a la Roya, lo cual ha permitido estabilizar la producción en un promedio de 850 mil quintales al año. Con la decisiva participación de los grandes y pequeños cafetaleros, junto a nuestras instituciones de gobierno.

Otro programa importante de nuestra gestión que continúa en aumento es la renovación del parque cafetalero.

Estas y otras acciones que impulsamos juntos garantizaron las bases para la reactivación de la producción cafetalera salvadoreña, que a partir de este día vamos a intensificar y mantener con mucho compromiso y firmeza.

Este Acuerdo logrado con el diálogo demuestra que el esfuerzo unido de todos los sectores de la sociedad es la ruta que nos conduce a enfrentar y superar los grandes desafíos del país.

Agradezco la presencia de cada uno de ustedes en este acto tan trascendental para el desarrollo productivo de nuestra nación.

La firma de este acuerdo por la reactivación del café muestra la firme convicción de los aquí presentes de trabajar en la construcción de un mejor país.

Uniendo voluntades podemos alcanzar grandes e históricas decisiones para sumarnos positivamente al crecimiento de nuestra nación.

Felicito a los integrantes de la mesa, quienes, desde su primer acercamiento en octubre del año pasado, trabajaron en la búsqueda de un acuerdo integral que se concreta con este gran acuerdo.

Son significativos los resultados de los espacios de consenso impulsados por el gobierno para encontrar soluciones a problemas en áreas prioritarias como seguridad y educación.

Hacemos votos para que el dialogo nos conduzca también a otros acuerdos en áreas de vital importancia como la situación fiscal y la reforma al sistema previsional.

Amigas y amigos:

Este acuerdo para reactivar la caficultura nacional tiene como propósito el desarrollo de El Salvador y mejorar la calidad de vida de las miles familias que dependen de este sector.

Las acciones a implementar, suscritas en este documento, impactarán positivamente en la economía, lo social y la protección medioambiental.

Al reactivar la caficultura aportamos al crecimiento del Producto Interno Bruto, al comercio exterior, a la resiliencia ante el cambio climático, a la estabilidad económica de miles de familias con la generación de empleos y menos migración.

El Acuerdo del Café alcanzado en las mesas de dialogo es una ruta que nos lleva hacia el desarrollo de un modelo productivo inclusivo y sostenible.

Este documento contiene el compromiso de las fuerzas políticas y productivas del país, y además incluye al sector financiero como elemento indispensable de esta estrategia.

Con mucha firmeza expresamos al sector cafetalero y a la población nuestro compromiso de Gobierno de cumplir con cada una de las medidas que contiene este acuerdo, incluido el fortalecimiento del Fideicomiso del Café por un monto de 300 millones de dólares.

Estos fondos serán destinados en 150 millones para la reestructuración de la deuda y 150 millones para la renovación del parque cafetalero.
Me uno a la alegría de las y los productores cuyas deudas serán reestructuradas.
Sé que el sector ha atravesado tiempos difíciles y hoy más que nunca es necesario trabajar unidos para superar todas las dificultades y alcanzar nuevas metas.

Les agradezco por sumarse a esta visión de trabajo conjunto por la reactivación de la caficultura nacional.

Somos conscientes de que el fortalecimiento del Fideicomiso requiere de una gestión apropiada y eficiente en la búsqueda de fuentes de financiamiento.

Vamos a poner todo nuestro empeño como gobierno en asignar recursos propios y gestionar otros mecanismos de financiamiento como el canje de deuda por servicios ambientales, préstamos y donaciones.

La renovación del parque cafetalero por el envejecimiento de las plantaciones y la baja productividad ocasionada por la Roya, plantea transformar 100 mil manzanas con variedades resistentes a plagas y enfermedades y resilientes al cambio climático.

El sector tiene nuestro compromiso de respetar y hacer que se respete la dinámica de renovación y que los recursos necesarios sean asignados de acuerdo al programa establecido.

El Acuerdo del Café incluye un alto componente de investigación, innovación, desarrollo y asistencia tecnológica.

Esto lo lograremos mediante una nueva institución dirigida por el Estado y acompañada por el sector privado, pero para avanzar de manera efectiva en el menor tiempo posible se hará uso de forma transitoria de entidades regionales que cuenten con certificación de semillas.

Los fondos del Fideicomiso del Café serán administrados por el Banco de Fomento Agropecuario, Banco Hipotecario o el FOSAFFI.

En nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo, el dinamismo de la economía nacional tiene el fin principal de generar oportunidades y prosperidad para la familia salvadoreña.

Por lo que hoy damos un paso significativo para hacer rentable la caficultura nacional y avanzar decididamente hacia una economía sustentable.

Este es un logro que además de beneficiar a productores, trabajadores y cooperativistas del país, fortalece a El Salvador en la ruta del crecimiento económico y la generación de empleo.

El Acuerdo del Café demuestra una vez más a todo el país que es posible alcanzar grandes acuerdos sobre la base del diálogo y la unidad.
Con este mismo espíritu llamo a todas las fuerzas políticas, sociales y productivas a encontrar juntos soluciones a otros problemas del país.

Este es el camino que nos demanda nuestro país

Muchas gracias.

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