Creo que las palabras de este amigo, Baltazar, que salen de lo más profundo del sentir de él, ha resumido el contenido de esta concentración que ahora tenemos este día, de cuál es la esencia de este evento, por qué se les ha convocado a ustedes.

Estamos amenazados por el cambio climático, el otro año posiblemente la sequía sea igual como se ha comportado este año, y eso se va a volver ya una conducta permanente de la naturaleza.

No vamos aquí a hablar sobre las razones del porqué la naturaleza ha cambiado tanto, porque lo primero es que nosotros, los seres humanos hemos tenido la culpa de esos cambios, porque no hemos tratado amigablemente a la naturaleza, sino que la hemos destruido, eso ha generado en el mundo ahora, en el mundo, una amenaza de que el planeta pueda desaparecer por el fenómeno del cambio climático.

Ahora se va discutir en Naciones Unidas próximamente cómo disminuir el calentamiento global, porque según científicos el planeta puede llegar a tener un calentamiento de seis grados y si eso sucede desaparece la humanidad.

Estamos obligados a hacer una transformación y un cambio en las formas tradicionales de cultivar y eso es lo que ha explicado Baltazar. CENTA no es más que una institución científica, son científicos los que trabajan ahí, que están trabajando de forma muy urgente porque el país necesita que todo el conocimiento que tiene la humanidad se ponga al servicio de la agricultura, y CENTA lo que está produciendo es cómo garantizamos una semilla que esté adecuada a cómo se va a comportar la naturaleza el próximo año y los próximos años; pero ese es el inicio.

Estamos obligados a hacer una transformación tecnológica en función de ustedes, en función de la vida más que todo, en función de que el país tenga seguridad alimentaria y seguridad alimentaria es que el maíz, el fríjol, el arroz, que es nuestra alimentación básica, está en la mesa de todos los salvadoreños y que el café, la caña de azúcar, nos puedan permitir producciones elevadas para vender al mundo y tener un mayor crecimiento económico que nos permita tener más ingresos para invertir en la educación, para invertir en la salud, para invertir en la seguridad de ustedes.

Ese es el reto que tenemos planteado y eso lo explicó muy bien Baltazar. No creían que como estaban sembrando en lo seco una semilla y todos decían que era un trabajo innecesario, que iba ser un fracaso, pero era una nueva semilla, una nueva semilla producida por el CENTA, que ellos habían hecho todas las investigaciones científicas para producir una semilla que se adapte a esta situación de sequía, pero que además se pueda cultivar a alturas de doscientos metros, hasta ochocientos metros y pueda producir y ahora vamos a ver los resultados del impacto de esa semilla.

CENTA es la mano que va a ayudarles a ustedes a enfrentar el cambio climático, primero, para que no tengan pérdidas; segundo, para que garanticemos alimentación para todos los salvadoreños y tercero, para que nuestras familias puedan vivir y puedan desarrollarse.

Por eso lo que él les dice es importante: busquen al CENTA, ábranle el espacio cuando llegue a su cooperativa, búsquenlos, planteen los problemas, trabajen con ellos, dejen que les enseñen, porque es la forma como podemos salir adelante.

Cuando a mí el ministro me dijo“mira, tenemos la presentación de una nueva semilla de frijol” y me dijo “va ser en la Finca Colombia”,yo le dije, “mira, tengo la semana muy ocupada pero yo hago el espacio de ir”. Pero lo primero que se me vino a mi mente es aquella Finca de los Álvarez, aquella Hacienda de los Álvarez, grandísima, donde aquí estaba la familia Álvarez era una finca enorme que le producía enormes ganancias.

Y aquí venían muchos jóvenes quezaltecos para la época de la corta de café y a buenas cinco de la mañana en Quezaltepeque era un bullicio, porque la mayoría venía a cortar café, porque después venían las fiestas y los muchachos querían tener dinero para participar en la fiesta, y muchas familias mías venían acá; y eso es lo primero que pensé.
Dije, yo nunca vine a la Finca Colombia, pero dije, por primera vez voy a conocer esa finca, por dos razones: Primero, porque tiene que ver con mi pueblo natal y mi vida en el pueblo natal. Pero segundo, porque Álvarez es un apellido que también para mí tiene un gran significado.

Yo conocí a Enrique Álvarez Córdova, un hombre nacido en cuna de seda, de las familias más grandes de este país y que por el hecho, en aquel tiempo, de haber formado una cooperativa, no se pensaba en ese tiempo en la reforma agraria, pero él pensaba en la cooperativa. Y él formó una cooperativa allá en Sonsonante, en Los Jobos, y a partir de ahí los grupos económicos poderosos comenzaron a marginarlo, aun en su misma familia, pero él tenía un gran amor por la tierra, pero el amor a la tierra estaba ligado al amor a la familia.

Tenía un gran cariño, un gran respeto por los trabajadores del campo, por los agricultores, ya sea lecheros, ya sea cafetaleros, ya sea lo que fuera, él tenía un gran aprecio y cuando nosotros platicábamos decía “mira aquí en este país no queda más camino que hacer una reforma agraria para repartir la tierra a la gente que la trabaja”, fue al primero que comencé a escucharle hablar sobre el tema.

Yo eso solo había oído en otros países que estaban haciendo la reforma agraria y él comenzó a hablar en este país de eso.

Y por eso lo marginaron, pero él que nunca dejó de luchar por lo que él creía y él creía que la agricultura en El Salvador solo iba a ser posible que despegara si la tierra pasaba a las manos de los agricultores y la única forma era la reforma agraria.

Y él fue ministro de agricultura y defendió el tema de la reforma agraria y eso hizo que lo rechazaran totalmente y después tuvo la historia y tuvo el valor de ponerse al lado de aquellos que queríamos que el país pasara a otro momento.

Y ustedes saben que lo asesinaron por el hecho de pensar diferente a los poderosos en aquella época, pero él ahora está en el corazón de los salvadoreños.

Los salvadoreños lo recordamos y lo respetamos. Yo les pido un fuerte aplauso para Enrique Álvarez Córdova, un hombre luchador de toda la vida.

Pero además también me recordó Baltazar que aquí en este lugar, cuando era una finca y cuando muchos de ellos eran colonos acá en esta finca, pues aquí mi familia era familia carpintera, mi padre es un carpintero, fue un carpintero, y un hermano mío que murió aquí, aquí murió del corazón, trabajando en el taller de carpintería.

Y él , mi hermano, todos los días viajaba, yo llegaba a la casa de él, porque todos los días llevaba una gran tortilla que daban aquí en la finca, las famosas tortillas con frijoles que daban, muy sabrosas.

Y tuve otro hermano que él trabajó en la parte administrativa, que se llamaba José, Chepe le decían.

O sea que estar acá es recordar mi vida y recordar también a una parte del pueblo que es tan importante para el país como son los productores y productoras que sin sus manos, sin su trabajo este país no puede sobrevivir y por ello mi obligación ahora estar aquí con ustedes, para asumir compromisos, es para comprometerme con ustedes.

Y eso es lo que les quiero a ustedes expresar en estas palabras, el compromiso que como gobierno tenemos para seguir impulsando y desarrollando la agricultura, enfrentar los retos que tenemos, los desafíos que tenemos, unir todas las fuerzas que podamos, unir tanto los empresarios grandes agropecuarios, como los productores pequeños, como las cooperativas, como las organizaciones campesinas, unirnos todos para sacar adelante el país, en el tema de la agricultura y el tema del agro.

Hoy no vamos hacer como se hizo antes, que cuando se vieron las dificultades mejor el gobierno abandono a la agricultura y se dedicó a otras áreas de la economía y la agricultura se vino abajo.

Eso ha sido uno de los graves errores que ha tenido el país en su desarrollo económico histórico, por eso tenemos este retroceso que tenemos.

Por eso, amigos y amigas, quiero agradecer su presencia, haciendo un reconocimiento a su trabajo y esfuerzo para garantizar el alimento y el sustento a las familias salvadoreñas.

Este día somos testigos de un nuevo logro para la agricultura salvadoreña, hoy damos la bienvenida a una nueva aliada de los agricultores nacionales, me refiero a la nueva variedad de semilla de frijol rojo, la cual tiene mayor resistencia y se adapta mejor al clima cambiante que estamos enfrentando en cada siembra.

Cobra más realce este logro porque es una conquista de nuestros investigadores del CENTA, a quienes felicito y pido un aplauso para en CENTA, por su excelente trabajo y también al Ministerio de Agricultura y Ganadería por entregar a los agricultores del país nuevas opciones para mejorar la producción y enfrentar los efectos del Cambio Climático.

El CENTA se pone al nivel de centros internacionales de investigación, haciendo avanzar nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo 2014 – 2019 en una de sus áreas estratégicas que es fortalecer el agro.

Es por ello que me llena de satisfacción poner en sus manos esta innovadora variedad de semilla de frijol rojo CENTA EAC, así se llama CENTA EAC (Enrique Álvarez Córdova), a si se llama la semilla.

Nombrada así en homenaje a un gran amigo, especialmente de ustedes los agricultores, me refiero a don Enrique Álvarez Córdova, un salvadoreño solidario que luchó y entregó su vida por la causa de un país más justo y una mejor vida para los pequeños y medianos agricultores.

La semilla Enrique Álvarez Córdova es símbolo de esperanza, y en manos de ustedes rendirá muchos frutos para sus familias y para El Salvador.

Nuestro Gobierno asume la responsabilidad, la misión de incrementar la producción agrícola y la seguridad alimentaria. Atrás quedó aquel tiempo de abandono en el que mantuvieron el trabajo de ustedes.

Estamos fortaleciendo y desarrollando la producción de granos básicos, la ganadería y la agricultura familiar. Además estamos reactivando la caficultura, entre otras importantes líneas de trabajo.

La semilla Enrique Álvarez Córdova que desde hoy tendrán a su disposición, tiene un alto rendimiento, hablamos de 35 a 46 quintales por manzana.

Es resistente a los virus que afectan la producción y su excelente color y sabor le otorgan un alto valor comercial y un buen gusto en la mesa de las familias salvadoreñas.

Esta variedad se adapta desde los 50 hasta los 800 metros de altura. Además, tolera el calor, la humedad limitada y la sequía.

Es resistente a las enfermedades y con ella los productores podrán reducir el uso de agroquímicos.

Los invito a tener siempre presente el cuido del suelo, hay que producir evitando la contaminación del medio ambiente, y protegiendo la salud de ustedes y sus familias.

Sabemos que los efectos del Cambio Climático impactan negativamente en la producción agrícola. Es por ello que el CENTA pone todas sus capacidades para desarrollar nuevas variedades de semilla, como lo es la de frijol rojo CENTA EAC.

Con esta nueva semilla Enrique Álvarez Córdova las proyecciones para el cultivo del frijol son muy favorables. El reto es superar la producción y productividad de este cultivo.

Estimados agricultores y agricultoras:

Cada año crece la demanda del frijol, sin embargo las condiciones para la producción se ven limitadas por los efectos del cambio climático y la incidencia de plagas y enfermedades.

A pesar de que los factores ambientales están fuera de nuestro control, este Gobierno realiza su mejor esfuerzo para reducir los impactos negativos en el sector productivo.

Este esfuerzo es un compromiso que asumimos como estado en la última cumbre de Naciones Unidas dedicada a los objetivos de desarrollo sostenible.

Las investigaciones del CENTA como ya les decía van en esa ruta, y entre los logros más recientes de nuestros científicos para el cultivo del frijol se encuentran las variedades CENTA PIPIL, CENTA Chaparrastique, CENTA Costeño 2 y la nueva CENTA EAC.

Lo común de estas variedades de semilla es su buen rendimiento, adaptación, resistencia y calidad. Con lo cual se contribuye a mejorar los niveles de ingreso y las condiciones de vida de las familias productoras.

También hemos dedicado este año especial atención y apoyo a los productores de café.

Entre estas acciones quiero destacar la entrega de 7 millones 500 mil plantas de variedades resistentes a la roya y la sequía.

Con este esfuerzo que hemos realizado, la cosecha de café 2014 – 2015 fue de 925 mil 160 quintales oro uva y para esta próxima se prevé un aumento de casi el ocho por ciento.

Nuestra administración, nuestro gobierno ha invertido más de 15 millones de dólares en el marco del plan nacional de recuperación y fortalecimiento de la caficultura.

Es de destacar el importante aumento que han tenido las exportaciones de café, al cierre del ejercicio 2014 – 2015, se han incrementado en un 44 por ciento comparado con el año anterior.

O sea, de los productos que más estamos vendiendo afuera es, dentro de esos productos es el café, y eso hace que tengamos un crecimiento económico en el país, aunque sea lento.

El crecimiento económico tiene que ver con los ingresos que tiene el gobierno y esos ingresos los invierte en educación, en salud, en todos los beneficios y en todos los compromisos que tiene el gobierno.

Amigas y amigos:

Nuestro principal propósito es brindar apoyo a todo el sector, mejorar sus condiciones productivas y por consiguiente mejorar la calidad de vida de sus familias.

Pese a situaciones climáticas adversas, en cuanto a los granos básicos, porque aquí hay muchos productores de granos básicos, tuvimos resultados alentadores y tomamos medidas para garantizar la alimentación de las y los salvadoreños.

Se produjeron más de 5 mil 500 quintales de semilla entre registrada, básica y mejorada a través de CENTA para enfrentar el fenómeno de la sequía.

También, se importaron 100 mil toneladas métricas de maíz blanco para garantizar la disponibilidad de alimentos a la población y evitar la especulación de precios.

El Ministerio de Agricultura ha ampliado el sistema de riego, entregado motobombas, rehabilitó pozos y capacitando a miles de familias en prácticas y obras de conservación de suelo y agua, elaboración de abonos orgánicos y agricultura de conservación.

El Ministerio ha creado nuevos programas para la ganadería, la pesca y acuicultura, la vigilancia y control de enfermedades.

En el área de apoyo financiero para los productores ofrecemos líneas de crédito a bajas tasas de interés a través de BANDESAL, el Banco de Fomento Agropecuario y el Banco Hipotecario.

Por otra parte, estamos implementando un proyecto para fortalecer la Agricultura Familiar, como respuesta ante el Cambio Climático y la necesidad de introducir nuevas prácticas agrícolas.

La inversión para este proyecto es de 5 millones de dólares provenientes de los fondos FANTEL, con el cual serán beneficiados miles de familias de 32 municipios ubicados en el Corredor Seco del Oriente del país.

Queridos agricultores:

En El Salvador estamos construyendo una cultura ambiental, vinculada a una nueva cultura productiva, se trata de un mejor trato al suelo como un componente vivo del ecosistema, cambiando las prácticas de la agricultura convencional y manteniendo el ecosistema en constante reconstrucción y en equilibrio con las especies.

Es necesario y urgente devolver a la agricultura todo su potencial, pero es fundamental que lo hagamos con un modelo de agricultura regenerativa, con enfoque agro ecológico.

Esto requiere una inversión importante, pero estamos dispuestos a hacerlo, a fin de que nuestros suelos vuelvan a gozar de minerales suficientes que restauren su capacidad productiva.

Quiero finalizar diciendo que no es casual que estemos hoy reunidos aquí en estas tierras de lucha, sacrificio y esperanza, que ahora germinan gracias al legado de patriotas como Enrique Álvarez Córdova, símbolo de la dignificación familiar.

Les reitero nuestro compromiso de continuar apoyando a los sectores productivos, trabajar unidos por más desarrollo, más empleos y una mejor calidad de vida para todas sus familias.

Muchas gracias y que pasen buen día.

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