El Fondo Verde del Clima aprobó RECLIMA, un proyecto de US$ 127,7 millones que apunta a mejorar la resiliencia frente al cambio climático de los sistemas agrícolas de los 114 municipios situados en el Corredor Seco de El Salvador, y con el cual se beneficiarán 225 mil personas involucradas en este sector.

La decisión adoptada por la Junta del Fondo Verde para el Clima (GCF, siglas en inglés de Green Climate Fund) en su reunión en Manama, Bahréin, (del 17 al 20 de octubre de 2018) supone que el GCF donará al proyecto US$ 35,8 millones. Los US$ 91.8 millones restantes procederán de contrapartida por parte del Gobierno de El Salvador: US$ 74.3 millones serán aportados por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), US$ 3.7 millones por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y US$ 13.8 millones por el Fondo de Inversión Ambiental de El Salvador (FIAES).

El Fondo Verde del Clima fue creado en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés), constituido como mecanismo para ayudar a países en desarrollo en prácticas de adaptación al cambio climático y mitigación de sus efectos.

RECLIMA involucrará a 20, 000 personas que pertenecen a comunidades indígenas y 50,000 agricultores familiares –quienes conforman casi el 15 por ciento de todos los agricultores familiares en el país-.

El proyecto trabajará con un tercio de la población más vulnerable al cambio climático en el Corredor Seco de El Salvador, un área que es afectada por sequías severas, inundaciones y tormentas tropicales. Cerca del 38 por ciento de los hogares beneficiarios están encabezados por mujeres.

RECLIMA fue elaborado por un equipo técnico interinstitucional, liderado por los titulares del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Lina Pohl -autoridad que presentó el proyecto ante el Fondo Verde del Clima en Corea del Sur en el mes de julio-; el ministro de Agricultura y Ganadería, Orestes Ortez; el vicecanciller Jaime Miranda, el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en El Salvador, Alan González -en su calidad de institución acreditada- y el director ejecutivo del Fondo de Inversión Ambiental de El Salvador (FIAES), Jorge Oviedo.

Su elaboración, además, ha incluido procesos de consulta inclusiva con la participación de pueblos indígenas, la sociedad civil y el sector privado. RECLIMA contará con un Comité Directivo de alto nivel que informará sus resultados directamente al Gabinete de Sustentabilidad y Vulnerabilidad Ambiental de El Salvador.

Transformar los sistemas alimentarios

RECLIMA promoverá un cambio profundo en los sistemas alimentarios del Corredor Seco de El Salvador para ayudar a erradicar el hambre, la pobreza y abordar los desafíos del cambio climático, contribuyendo directamente a la seguridad alimentaria de las familias de los 114 municipios en los que se implementará el proyecto. Aquí se incluye la intención de reducir y/o capturar más de cuatro millones de toneladas de carbono durante un período de cinco años.

El proyecto trabajará con los agricultores familiares para transformar sus prácticas productivas, mejorando su infraestructura básica y conocimientos técnicos con el objetivo de lograr sistemas alimentarios plenamente sostenibles y resilientes. Esta acción se llevará a cabo por el MAG, a través del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA), incorporando medidas de adaptación y resiliencia en los programas de apoyo a productores, especialmente por medio de asistencia técnica, entre otras.

En particular, el proyecto busca aumentar la resiliencia en los sistemas productivos agrícolas que abarcan más de 56, 000 hectáreas, promoviendo la adopción de medidas de adaptación, como el uso de semillas tolerantes a la sequía.

RECLIMA pretende también mejorar los sistemas de extensión agrícola, promoviendo un enfoque del paisaje para restaurar los servicios ecosistémicos, mediante la recuperación de 17,000 hectáreas de ecosistemas degradados. Además, cerca de 4,000 familias se beneficiarán de un mejor acceso al agua a través de la captura, almacenamiento y distribución de agua de lluvia.

Con su foco en el Corredor Seco, el proyecto busca reducir una de las principales causas de migración internacional originada en las áreas rurales de El Salvador: shocks climáticos como sequías e inundaciones. Como tal, RECLIMA será un elemento clave en la estrategia del país de reducción de la migración por necesidad.

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