La reunión fue realizada el 10 de noviembre de 2016 en la ciudad de Belmopán, Belize, con la participación de ministros, viceministros y secretarios de Agricultura y Ganadería -o sus delegados- de nueve países de la región: México, Belize, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana.

Por parte de El Salvador participó el Viceministro de Agricultura y Ganadería, Hugo Flores Hidalgo, en la importante reunión que propició la creación del Programa de Variables Climáticas y Sanidad Agropecuaria, para contrarrestar la irrupción de plagas y enfermedades como la roya del café, el pulgón amarillo del sorgo o el gorgojo descortezador del pino, entre muchas otras, que afectan a cultivos y la ganadería, por eventos climáticos extremos que son cada vez más comunes en la región.

El programa implica la creación de un sistema integrado por los directores de Salud Animal, Sanidad Vegetal, Servicios Cuarentenarios e Inocuidad de los Alimentos, de los países de la región. Ellos llevarán a cabo el proceso de análisis de riesgos climáticos mientras el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) coordinará el programa y desarrollará una plataforma electrónica para la creación de mapas y georreferenciación del riesgo.

Asistentes a la reunión: Director de Planeación e Inteligencia Sanitaria del SENASICA-SAGARPA de México, Jesús Vidales; Ministro de Agricultura, Pesca, Forestal y Desarrollo Sostenible de Belize y presidente del CIRSA, Godwin Hulse; Ministro de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, Mario Méndez; Viceministro de Agricultura y Ganadería de El Salvador, Hugo Flores; Administrador fiduciario del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) de Nicaragua, Ricardo Somarriba; Director general de Salud Animal SENASA-MAG de Costa Rica, Bernardo Jaén Hernández; Viceministro de Desarrollo Agropecuario de Panamá, Esteban Girón; y Director general de Ganadería de República Dominicana, Bolívar Toribio.

La reunión abordó el riesgo productivo vinculado al clima, y a la presencia de plagas y enfermedades como principal factor de riesgo. Las inundaciones sufridas por la región como consecuencia del fenómeno de la niña durante 2011 y 2012, así como la reciente sequía registrada en el 2015-2016, fueron definidas como circunstancia que han ocasionado severas pérdidas en infraestructura, comercio y rentabilidad en general. Ante estas pérdidas, se delinearon medidas para contrarrestarlas mediante políticas de desarrollo que garanticen la creación de empleo, ingreso y seguridad alimentaria para toda lapoblación.

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