Ángel Chávez Aguilar, además de ser productor es el Gerente de Operaciones de la Cooperativa Doce Playas, una camaronera ubicada en Puerto Parada, Usulután y asegura que “con este gobierno, los productores de camarón han empezado a vivir una verdadera reconversión productiva”, refiriéndose a los trabajos de rehabilitación de estanques que durante este año y el próximo realiza el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Centro de Desarrollo de la Pesca y la Acuicultura (CENDEPESCA).

La gente del Bajo Lempa y en especial los productores de camarón marino, se aventuraron en la engorda de camarón, luego de dedicarse a la producción de sal, que con la caída de precios en el mercado internacional, no tuvieron otra alternativa que probar suerte en esta actividad acuícola.

Así han pasado trabajando durante 16 años, hasta que en este año se desazolvaron 36 estanques camaroneros, rehabilitándose 127 hectáreas de infraestructura productiva y de esto es lo que habla Ángel Chávez. Con justa razón, los productores han estado trabajando en estanques de 0.70 metros de profundidad, lo que significa mayor riesgo en la producción, por el mayor calentamiento del agua y la fragilidad al ataque de enfermedades.

Con el desazolve, las máquinas han dado a los estanques, una profundidad de 1.80 metros. “Hay grandes ventajas, porque se logrará un incremento en el volumen de la producción, mejor calidad, peso del producto y más ingresos para los productores asociados en cooperativas”, destacó Ángel.

Para el caso de la Cooperativa Doce Playas, los beneficiarios directos son 120 productores e indirectos, 156 personas, entre personas que trabajan en la alimentación de las larvas de camarón, cuido de la granja, mujeres que compran, venden y los recolectores de la cosecha.

“Ahora si estamos reconvertidos, no totalmente, pero sí en un gran porcentaje”, asegura Ángel, luego de explicar que con los estanques a baja superficie, la cooperativa se tardaba 3 meses en lograr camarones de entre 8 a 10 gramos. Ahora, “con los estanques desazolvados y mayor profundidad, los crustáceos llegarán a pesar entre 14 a 18 gramos, lo que significa mejores ingresos”, explicó Ángel.

La historia de Ángel Chávez Aguilar, es similar en otras 12 cooperativas de camaronicultores que también mejorarán sus ingresos a partir de este año, gracias al beneficio que generó un convenio de cooperación entre el MAG a través de CENDEPESCA y los Ministerios de Defensa Nacional y Obras Públicas.

Así, con estas obras, se ha empezado a cambiar el panorama de 480 productores, a quienes se ha beneficiado con una inversión superior a US$190 mil dólares. Con estas iniciativas también se beneficiará a los productores de San Vicente, La Paz y La Unión, ya que tendrán esos mismos trabajos de rehabilitación de estanques en sus zonas productivas.

La acuicultura de camarón permitió que Ángel Chávez, al igual que otros centenares de camaronicultores hayan proveído estudio, alimentación y cobijo a sus descendientes.

Ángel es parte de una generación que después del conflicto armado, regresaron a habitar en comunidades que dieron origen a los asentamientos existentes en las zonas de la cuenca del Bajo Lempa y sus alrededores y que están diseminados entre los departamentos de Usulután y San Vicente. Una zona considerada como una planicie natural, de mucha riqueza ecológica.

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