Productores dedicados al rubro de hortalizas de diferentes cantones del municipio de Tacuba, Ahuachapán, participaron en una gira de intercambio de experiencias para conocer sobre el manejo integral en los sistemas de producción hortícolas, la restauración y biorregenaración de suelos, el manejo del riego y el manejo agroecológico de los cultivos, base fundamental para la agricultura.

La gira, organizada por la agencia de extensión del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA) en Tacuba, se realizó en el cantón San Juan El Espino, Atiquizaya, en la propiedad de María Antonia de Barillas, donde abordaron temas sobre la importancia de la materia orgánica, minerales y microorganismos, sensibilizándolos a que estos tres componentes deben estar presentes en los suelos para evitar plagas y enfermedades, tener plantas más vigorosas y mejorar los rendimientos.

Eduardo Rodríguez Sigüenza, coordinador de la agencia CENTA Tacuba, afirma que las prácticas agroecológicas que observaron es el primer paso para devolverle vitalidad a los suelos que han sido degradados, debido al uso indiscriminado de agroquímicos durante décadas, y enfatiza que es un proceso paulatino pero necesario de hacer.

“Este es un proceso que entre dos y tres años se comienzan a ver los resultados, ya que se tendrá una riqueza microbiológica en el suelo y una riqueza mineral que permitirá tener plantas sanas y más vigorosas, mejores rendimientos con mejor productividad dentro de las parcelas”, explicó.

Durante la gira, los productores realizaron una práctica de incorporación de materia orgánica (harina de roca y microorganismos líquidos) al suelo, que es la primera acción a realizar para cultivar cualquier hortaliza, y luego hacer los camellones o camas de siembra y aplicación de materia orgánica.

Asimismo, conocieron sobre la importancia de la aplicación de supermagro, que es un biofertilizante rico en micronutrientes, alimenta a las plantas de forma orgánica con los elementos necesarios para un crecimiento vigoroso, y se aplica principalmente al follaje, aunque se puede usar también al pie de las plantas o el suelo y que incorpora 7 sales minerales con elemento menores.

Finalmente, culminaron la gira con la observación de las características, bondades y rendimientos de tres variedades de tomate (P52, CENTA Cuscatlán, y Poni) la calidad del fruto y la tolerancia a las plagas y enfermedades.

Carlos Alfredo Soriano, del cantón el Níspero, del municipio de Tacuba, es un productor hortícola de chile dulce y jalapeño, pepino, tomate, cebollín, ayote, pipián, entre otros, que suple a centros escolares a través del Ministerio de Educación con el programa de Compras Locales y destaca el apoyo y la asistencia de la institución.

“Gracias al CENTA hemos aprendido a escalonar las siembras, hacemos nuestro compost, incorporar materia orgánica y aplicar biofertilizantes. Poco a poco hemos ido confiando en esta nueva forma de trabajar, ahora atesoramos estos conocimientos, pues nos está dando resultados. Este día hemos reforzado nuestros conocimientos”, afirmó.

Raquel Castillo, del cantón el Sincuyo, Tacuba, es una productora de subsistencia de tomate, chipilín, mora, cilantro y rábano; quien se mostró muy entusiasmada de comenzar algunas de las prácticas vistas. “Me gustó el enfoque orgánico en esta gira, la idea es ir aprendiendo nuevas cosas, me doy cuenta que es mejor que utilizar agroquímicos y media vez sea posible lo haremos”, finalizó.

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